Perfect Days
La vida analógica en Japón
“Perfect Days” es de aquellas películas donde un director que siendo no japonés pudo retratar magníficamente la rutina y la vida analógica que se vive en Japón. Cuando vi la película no sabía quiénes eran los guionistas ni el director y la sensación que tuve cuando llegué al final, es la de haber leído una novela de Murakami.
A través de los ojos Hirayama, el protagonista, podemos apreciar que a pesar de Tōkyō ser una megalópolis, en ciertos barrios con menos edificios monumentales y alejándose un poco de las avenidas principales, se mantiene un estilo de vida que no da indicios de que a pocas cuadras la ciudad sea un mar de edificios espejados y luces.
Spoiler alert acá, saltear al próximo párrafo en caso de no haberla visto:
En la película, Hirayama, empleado del proyecto Tokyo Toilet, que superaba los 60 años se movía en un mundo analógico1. Escuchaba cintas de los años ‘60 y ‘70, se movía en una camioneta vieja, leía libros en papel, sacaba fotos con una cámara analógica. Jugaba al ta-te-ti (o tres en raya) de manera totalmente asincrónica con alguien que iba al baño a hacer sus necesidades y nos recuerda aquella época del intercambio epistolar en papel cuando uno debía esperar días, semanas o meses en saber del otro. Y para completar la escena, iba a bañarse a un sentō, posiblemente porque vivía en una casa básica que no tenía ducha o tal vez por nostalgia de su niñez2. Los sentō son cada vez menos frecuentes en el país y al igual que los sentō, la generación de Hirayama es la de la reconstrucción de Japón.
Fin del spoiler alert.
La ciudad es heterogénea, en muchos barrios hay pizcas de pasado con una atmósfera que contiene una mezcla de diferentes épocas que se fueron apilando en el tejido urbano. Perduran restaurantes, talleres, supermercados y pequeños negocios que fácilmente tienen dos o tres generaciones a cuestas y la mayoría atendidos por la propia familia dando un mayor sentimiento de comunidad dentro del barrio.
No era mi intención profundizar en la trama ni hacer un análisis cinéfilo y sesudo ya que googleando se pueden encontrar muchas reseñas. Tampoco era escribir algo demasiado extenso, sino un post de apreciación de los rincones de esta ciudad maravillosa. Invito a aquel que viaje a Tōkyō, que se aleje un poco de las luces y recorra sus barrios con la playlist de esta película.
Fue difícil elegir qué fotos colocar para no abrumar al lector. Fueron tomadas en los viajes de 2017 y 2019. Algunos barrios parecen haber quedados detenidos en los años ‘80 o ‘90.









La última foto es todo lo contrario a las anteriores. Omoide yokochō, si bien tiene una onda retro, es una zona muy turística y concurrida. No es una mala opción si están por la estación Shinjuku.
Con alrededor de un 30% de población mayor a los 65 años (1 de cada 10 tiene más de 80 años), es el país con la mayor proporción de adultos mayores del mundo.
BBC - El país más anciano del mundo donde una de cada 10 personas tiene 80 años o más
Tras haber sido destruidas la mayoría de las viviendas, solo unas pocas personas tenían acceso a un baño privado, circunstancia que propició el aumento del número de baños públicos. Entre las décadas de 1960 y 1970, los sentō fueron testigos de la instalación de las primeras duchas y se convirtieron en uno de los lugares clave durante la etapa de reconstrucción de posguerra del país, hasta llegar a su punto culminante en 1968, cuando se contabilizaban unos 10000, de los cuales 1287 solo en Tokio. Wikipedia.


